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La zona de Angra dos Reis y sus alrededores puede considerarse sin duda alguna
una zona privilegiada para la práctica de todo tipo de actividad acuática en
general y del buceo y el snorkeling en particular, más información.
Con cientos de islas, ensenadas y bahías, sus cálidas y cristalinas aguas no
podían estar más protegidas, resultando de ello un mar calmo y tranquilo todo
el año, y haciendo posible bucear a diario, independientemente de las
condiciones climáticas en superficie.
La increíble belleza tropical de la costa no se detiene bajo el agua si
no que
se le suma su rica vida marina, es así que hay docenas de excelentes sitios de
buceo, con variantes capaces de satisfacer todos los gustos y niveles de
experiencia.
En las limpias aguas de la Ilha dos Meros, a profundidades de entre 6 y 18 m,
encontraremos una abundante y variada vida marina, siendo común la presencia de
peces de gran tamaño, tortugas y rayas. Al igual que en la anterior, las islas
Sandri y Comprida ofrecen buceos muy interesantes.
Ilha Butinas, dado las condiciones de calma de sus aguas y la escasa
profundidad de sus fondos (no supera los 10 m), es el sitio ideal para buzos
novatos. Por las mismas razones, se trata de un sitio usado por las escuelas de
buceo para los check out. De similares características a la anterior, la Ilha
de Paquetá es también ideal para hacer snorkeling e inmersiones tranquilas y
relajadas.
Otro lugar para visitar es Laje do Coronel. Su rocoso fondo ubicado entre 6 y
25 m, con grandes piedras que forman pasajes submarinos, es frecuentado por
grandes cardúmenes de peces, que se alimentan en sus aguas. Dadas las fuertes
corrientes del lugar, se recomienda solo para buzos con experiencia en estas
condiciones.
También hay muchos lugares para sumergirse en la porción noroeste de la costa
de la Ilha Grande, desde la ensenada conocida como Lagoa Azul, hasta el extremo
de la isla donde está la Gruta do Acaiá.
Muy popular debido a sus playas de aguas tranquilas y cristalinas, Lagoa Azul,
una ensenada de no más de 10 m de profundidad, presenta una excelente
visibilidad y mucha vida marina, con grandes cardúmenes de peces nadando en
derredor. Ideal para buzos de poca experiencia y snorkeling.
Un sitio con abundante vida marina, ideal para la fotografía submarina y apta
para buceos nocturnos es Laje Branca, cuyas profundidades varían entre los 4 y
15 m. En Ponta do Bananal, en la ensenada de igual nombre, a no más de 15 m,
probablemente encontrará rayas, tortugas, morenas y abadejos.
Los restos del Aquidaban, a solo 100 m del monumento ubicado en tierra, el
navío de la armada brasilera hundido en 1906, yacen en la punta de Jacuecanga,
y es posible ver partes del casco y la caldera. En la ensenada Matariz, a 10 m
de profundidad, yacen los restos de un helicóptero. La visibilidad varía según
las condiciones del viento.
Otro naufragio para conocer es el Pingüino, hundido en 1967. Sus restos yacen
en el centro de la ensenada, a una profundidad de entre 8 y 20 m, y se
transformaron en el hábitat de una rica variedad de peces. El casco está entero
y es factible ingresar en sus bodegas, no obstante es aconsejable tener
experiencia en este tipo de buceos.
Finalmente el sitio conocido como Gruta do Acaiá, una pequeña caverna que se
comunica con la superficie, y cuyos oscuros espacios son, según la hora del
día, iluminados por el sol. La entrada submarina está a 8m, luego de un
recorrido de 20 m se accede a un espacio abierto donde penetra el aire y puede
prescindirse de la máscara. Naturalmente es aconsejable tener experiencia de
buceo en cavernas.
Autor: Hernando G. Villalba. |