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Indudablemente la computadora de buceo es el componente del equipo más
innovador de los últimos años, esencialmente lo que hace es brindar información
vital para bucear con seguridad.
Conociendo el tiempo que llevamos de inmersión y a que profundidad se ha
desarrollado la misma, podemos calcular, tablas mediante, la continuidad del
buceo, evitando entrar en etapas de descompresión o cumpliendo con ellas en
caso de haber sido planificadas.
La computadora dispone de un procesador de datos que efectúa cálculos
permanentes, una memoria que le permite guardar los datos del buceo en curso y
de inmersiones anteriores, un profundímetro que efectúa lecturas constantes, un
reloj que asocia los datos anteriores con una fecha y hora, y, lo más
importante de todo, un software que relaciona todos la información anterior.
Además suelen tener un termómetro para conocer la temperatura del agua, e
incluso hay modelos más sofisticados que además permiten controlar el consumo
de aire.
Conociendo cuanto tiempo se permanece a cada profundidad y disponiendo de un
programa que tiene incorporadas las variables de las tablas de buceo, la
computadora nos puede brindar entonces:
- la duración de la inmersión
- la profundidad de la misma en cada momento
- el tiempo que podrá permanecer el buceador a una profundidad determinada sin
necesidad de descompresión
- en caso de ser necesario hacer paradas de descompresión, como serán las
mismas
El cambio impuesto con el uso de esta tecnología, pasa fundamentalmente porque
se tiene en cuenta el perfil completo del buceo y no solo la profundidad máxima
alcanzada que se aplica cuando usamos las tablas.
Al estar haciendo permanentes cálculos de tiempo y profundidad, sus resultados
son más precisos y permiten bucear por más tiempo que realizando los cálculos
conservadores que deben seguirse con el empleo de las tablas.
Otro aspecto muy importante en el uso de computadoras es lo relativo a los
buceos repetidos, o sea cuando la diferencia entre el primer y segundo buceo es
entre 10 minutos y 12 horas.
En estos casos y teniendo en cuenta las características del primer buceo y el
tiempo transcurrido, nos indica el tiempo y la profundidad a que podemos hacer
el segundo buceo. Otra información que suele evaluar es la que hace a los
buceos de altura y a los tiempos que restan para poder volar.
Otra utilidad interesante son los "avisos" en forma visual y acústica en caso
de superar la velocidad máxima de ascenso (18 m / minutos). Si se supera dicha
velocidad, indica que hacer para corregir tal situación (parada de
descompresión).
Finalmente tienen la capacidad de almacenar información de los últimos buceos:
duración, profundidad máxima y la existencia o no de avisos. De esta manera,
dichos datos pueden ser revisados con posterioridad (función "logbook" o
registro de buceos).
Varios modelos pueden ser conectados a la PC donde es factible actualizar,
modificar o visualizar esta información de diferentes formas.
Los modelos más sofisticados del mercado, incluyen el control del aire. Leyendo
la presión del tubo, mediante una pieza conectada en una salida de alta presión
(HP) del regulador, conocen el aire que resta. Como también conocen la
profundidad, determinan estimativamente cuanto tiempo durará y muestran toda
esta información al buceador.
Teniendo siempre presente que al bucear deben extremarse todos los recaudos y a
pesar de todas las bondades de las computadoras de buceo, dado que sus formas
de cálculos están basadas en estándares, que pueden fallar incluso por falta de
un cuidado adecuado (todos los fabricantes así lo reconocen y hacen una
limitación expresa de sus responsabilidades), es importante tener controles
redundantes (reloj y profundímetro) y tomar márgenes de seguridad
conservadores.
Autor: Alvaro Taboada |