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Afortunadamente las áreas protegidas, reservas y/o parques submarinos, etc.
aumentan año tras año como consecuencia de una toma de conciencia generalizada
e intensificada entre los buceadores deportivos, no obstante creemos que esta
prédica no debe detenerse por el bien de las generaciones que nos siguen.
He aquí algunos consejos propios y ajenos (que en definitiva se transforman en
propios) que consideramos pueden colaborar para preservar la naturaleza debajo
del agua.
No arroje desperdicios al mar pues no solo arruinan el paisaje sino, lo que es
más grave, aún pueden ser peligrosos (ejemplo: envases de plástico, pilas,
etc.). Haga lo posible por aplicar esta conducta en la superficie y no tire
basura fuera de los lugares habilitados.
Trate de no tocar y mucho menos sujetarse de los corales pues podrían quebrarse
y tardan años en crecer.
Si da vuelta las rocas, en caso de estar permitido, para observar los
organismos que viven bajo las mismas, no olvide retornarlas a su posición
original.
Sea muy cuidadoso cuando entre en cuevas o pasajes, para no dañar los
organismos de las paredes superiores con los salientes del botellón.
No es necesario romper erizos para atraer peces, generalmente con solo rascar
la superficie de las rocas cubiertas de algas se logra igual resultado.
Si colecciona caparazones de caracoles u otros moluscos, tome solo los que no
contienen al animal en ellos, a menos obviamente que su finalidad sea para
alimentarse.
No olvide que hay muchos lugares donde se permite bucear solo por el placer de
contemplar las cosas y no se puede recoger ni tocar nada.
Si hace uso de una embarcación preste atención al fondear pues podría dañar el
fondo marino cuando ancla la misma.
Controle su flotabilidad y sea cuidadoso con las aletas, no levante polvo o
cieno que disminuyen la visibilidad.
Los fondos marinos nos ofrecen un espectáculo único e incomparable con
mamíferos, peces, pequeños invertebrados, moluscos, corales y miles de
organismos que forman un patrimonio digno de contemplar, estudiar y cuidar.
Es nuestra responsabilidad como buzos deportivos dar el ejemplo y respetar el
medio ambiente y la ecología en todos los lugares donde tengamos la oportunidad
de practicar esta actividad.
Autor: Ezequiel Salerno |