|
Las aguas panameñas albergan una diversidad de posibilidades para el buceo que
son casi desconocidas para muchos de los amantes de esta fascinante actividad.
El Caribe ofrece en sus incontables arrecifes coralinos, increíbles paisajes de
fauna y flora submarina. Una verdadera explosión de colores y formas que
asombran al más avanzado conocedor de esas profundidades. Una de las zonas más
renombradas es el archipiélago de Bocas del Toro.
El Parque Nacional Portobelo a 100 km por carretera asfaltada de Ciudad de
Panamá, es la región más accesible del Caribe. Cuenta con diversas opciones de
alojamiento y con varios operadores de buceo. La mejor época para bucear son
los meses de abril, mayo, noviembre y diciembre
El Parque cubre áreas terrestres y marinas y se extiende a lo largo de más de
40 km de la costa caribeña. Isla Mamey e Isla Grande, son puntos de encuentro
para toda la actividad relacionada con el buceo.
Los operadores podrán alcanzarlo a las mejoras zonas de buceo, entre las que
podemos citar: Isla Buenaventura, Arrecife Salmedina, Islas Tres Marías, Isla
Drake, Piedra La Gallina y Segundo Arrecife
Los arrecifes de esta región poseen una gran diversidad de especies coralinas y
fauna asociada, destacándose las variedades de moluscos y crustáceos así como
una extensa población de peces. La abundante vida invertebrada hace del área un
escenario ideal para el fotógrafo submarino especializado en macro fotografía.
Por otra parte resulta sumamente interesante bucear en aguas con historia de
piratas y corsarios del siglo XVII, escenario de numerosas batallas y donde
fueran arrojados al mar los restos de Sir Francis Drake.
El archipiélago de San Blas esta constituido por más de 300 pequeñas, pero
bellísimas islas de origen coralino. Sus aguas cristalinas son ideales para la
práctica del buceo y la ausencia de turismo masivo las transforman en un
paraíso sin igual para todos los amantes de la naturaleza virgen y la ecología
de una belleza excepcional.
Es posible contratar paquetes desde Ciudad de Panamá o Portobelo. El único
acceso durante todo el año es por mar (desde El Llano-Cartí). Los mejores meses
para el buceo son abril, mayo, noviembre y diciembre.
Varias islas disponen de alojamiento en pequeños hoteles o en sencillas
cabañas, donde es posible descubrir los sabores de la cocina local. En Playón
Chico se encuentra un resort ecoturístico de reciente construcción.
En el Océano Pacífico existen amplias zonas de bellezas subacuáticas como la
Isla Coiba, en el Parque Nacional Coiba, con los arrecifes coralinos más
extensos del Pacífico de América Central convirtiendo el área en un gran
acuario natural. El Parque Nacional Marino Golfo de Chiriquí posee especies de
gran tamaño como ballenas y delfines.
La Isla Iguana (refugio de vida silvestre) con arrecifes de coral poco
profundos y en perfecto estado de conservación ofrece excelentes sitios para
realizar tranquilas inmersiones. Otro tanto ocurre con la más alejada, la Isla
de Montuosa. En estas dos áreas el mejor buceo se practica durante los meses de
diciembre a marzo.
Las Islas de Contadora y Taboga, en el archipiélago de las Perlas, son las
zonas de buceo en el Pacífico, más cercanas a Ciudad Panamá. Ambas cuentan con
una gran infraestructura turística y operadores de buceo.
Varios sitios vecinos a Contadora ofrecen pequeños arrecifes coralinos y la
posibilidad de encontrar fauna submarina de buen tamaño: tiburones, tiburones
ballena, manta rayas, delfines y meros.
Desde Taboga es posible embarcarse en salidas de buceo a la Isla de Uraba, Isla
Taboguilla, Morro de Taboga y otros lugares donde podemos hacer inmersiones muy
variadas en arrecifes de poca profundidad o en paredes rocosas con gran
abundancia de vida marina.
Finalmente las aguas próximas al Canal de Panamá, con su sistema de lagos,
ofrecen un tipo de buceo diferente. Bucear en los lagos Gatún y Alajuela brinda
una experiencia distinta donde el atractivo consiste en ver los restos
históricos de las primeras construcciones del canal, como las antiguas dragas
entre otros.
Autor: Marcelo Carbone |