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Imagínese "flotando" sumergido en el agua, carente de la sensación de peso,
observando como una inmensa raya se desliza suavemente a pocos metros de Ud.,
aprecie la gracia y potencia de los hermosos delfines cuello de botella,
explore los restos de naufragios hundidos en las profundidades marinas, aprenda
a reconocer la gran variedad de peces y corales de arrecifes.
Bienvenido al mundo del buceo donde gracias al desarrollo de los equipos
actuales podrá experimentar en familia toda una nueva gama de sensaciones,
transforme sus próximas vacaciones en una aventura submarina !
No tiene que ser particularmente atlético ni fuerte, ni siquiera un excelente
nadador para aprender a bucear. Lo fundamental en este deporte es la
"seguridad", por cuanto cualquier persona con buena salud y cierto grado de
responsabilidad puede hacerlo.
Precisamente por esta última razón, es que, en general no se otorgan
certificaciones de buzo a menores de 12 años, e incluso se requiere
autorización de los padres mientras no se alcance la mayoría de edad.
Para poder bucear es imprescindible obtener el brevet o certificado de buzo,
cosa que se logra luego de seguir un curso de buceo y aprobar el
correspondiente examen. Hay varias certificadoras internacionales que
determinan los contenidos de los cursos, los procedimientos de los exámenes y
los niveles de certificación.
Solo mediante la presentación del brevet y el registro o log de buceos
realizados, cualquier operador de buceo le facilitará los servicios y equipos
necesarios para una inmersión. El nivel inicial de certificación lo habilita
para inmersiones en aguas abiertas.
Más allá de esta exigencia de entrenamiento, hay otra regla básica del buceo y
es la de "siempre bucear en pareja, jamás hacerlo solo". Por otra parte al
bucear en aguas que no conocemos es fundamental recurrir a los buzos e
instructores de los operadores locales que por estar familiarizados con la zona
lo guiarán a los mejores sitios, en menos tiempo y con mayores márgenes de
seguridad.
Una de las ventajas de la difusión masiva del buceo, es la enorme
disponibilidad de recursos a favor de quienes lo practican. Hoy día pueden
encontrarse muchas facilidades como disponibilidad de profesionales
capacitados, alquiler, venta y reparación de equipos, embarcaciones aptas para
el traslado de buceadores, cámaras hiperbáricas, cursos básicos y de
especialización, etc.
Las facilidades mencionadas, están más difundidas en el Caribe, como
consecuencia de agrupar numerosos destinos de buceo elegidos mayoritariamente
con relación al resto del mundo. Esta infraestructura es particularmente
adecuada para los buceadores menos experimentados.
La certificación se logra luego de asistir a un curso compuesto por:
Clases teóricas en las que verá aspectos de física y química relacionados con
el agua, accidentes de buceo, características de los equipos, normas de
seguridad, medio ambiente marino, etc.
Clases prácticas en piscina con el fin de familiarizarse con el medio acuático,
introducción en el uso del equipo, práctica de nado y apnea, en definitiva se
trata de ir desarrollando habilidades que le permitirán disfrutar de
inmersiones seguras.
Salida a aguas abiertas. Finalmente se realiza una salida a aguas abiertas,
donde en condiciones reales y supervisados por el instructor, se realizan no
menos de cuatro buceos en los que se prueban los conocimientos adquiridos.
En los tiempos vertiginosos que vivimos, también es posible comenzar la
práctica de este deporte en las mismas vacaciones, donde se tiene la opción de
hacer una introducción básica al buceo, que, a pesar de no ser una
certificación le permite realizar inmersiones bajo la atenta mirada de un guía
o instructor.
Una opción que crece día a día, es la de hacer el curso completo (clases
teóricas, prácticas y salida a aguas abiertas) en forma intensiva. En este caso
deberá disponer de una semana entera para el curso.
Finalmente algunas certificadoras ofrecen la alternativa del programa de
referencia, que permite realizar el curso (teoría y práctica) con un instructor
y hacer la salida a aguas abiertas con otro.
En cuanto al equipo para aprender a bucear, el mismo suele facilitarse por los
centros de enseñanza que brindan los cursos, por cuanto no habría necesidad de
comprarlos inicialmente, no obstante es conveniente ir equipándose
paulatinamente ya que se hallará más cómodo con sus propios elementos.
Autor: Alvaro P. Casarino |