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Enclavado en el Mediterráneo occidental, a medio camino
entre la Península Ibérica, el sur de Francia y el norte de África, el
archipiélago de las Baleares está formado por tres islas mayores: Mallorca,
Menorca, Ibiza (Eivissa) y Formentera y numerosos islotes.
Actualmente se ha convertido en un emporio turístico que alberga una excelente
combinación de elegantes centros de veraneo, calas y playas, e interesantes
escenarios interiores.
El conjunto de islas supera los 700.000 habitantes, casi la mitad residen en
Palma, suman una superficie de algo más de 5000 km cuadrados y casi 1240 km de costa
y gozan de un clima templado con 300 días soleados al año.
Cada una de las islas Baleares tiene rasgos que la diferencian de las otras y
suficientes atractivos que motivan su visita. En Mallorca, la mayor, se
encuentra Palma, capital del archipiélago y sede del gobierno de la comunidad
autónoma. Palma es una ciudad moderna y cosmopolita, con una imagen de capital
veraniega afianzada por la presencia en época vacacional de la familia real
española, así como de otras personalidades del ámbito político, artístico y
cultural.
De todas las islas, Mallorca es la que ofrece más posibilidades turísticas.
Dispone de una amplía variedad de paisajes. En la Serra de Tramuntana, con el
Puig Major, de 1445 m como máxima altura, se puede disfrutar del más puro
paisaje de montaña. En esta zona, la más escarpada de la isla, se encuentran
municipios tan pintorescos como Valldemossa, Sóller y Deià. La cornisa norte de
Mallorca, que configura una cordillera de más de 100 km de longitud, además del
paisaje de montaña ofrece atractivos enclaves de playa como la Cala de Deià, el
Port de Sóller, Cala Tuent o sa Calobra.
El interior de Mallorca, eminentemente agrario, tiene poco que ver con la
imagen típicamente turística de la isla y todavía permite recordar los motivos
que provocaron la mencionada denominación de "la isla de la calma". Al recibir
menos influencia del turismo, es la zona que conserva más las tradiciones y
resalta por la riqueza paisajística y arquitectónica. El sur de Mallorca es más
árido y alberga algunas de las más bellas playas de la isla: ses Covetes y es
Trenc, además de las playas de Mondragó, Cala Figuera y Cala Santanyí.
En el levante de la isla, además de calas que aún se conservan poco
urbanizadas, como Cala Mesquida, Cala Aguila o Cala Torta, se pueden visitar
las impresionantes cuevas de Artà, en Canyamel; del Drac, con su gran lago
subterráneo, y las dels Hams, en Portocristo.
Otra de las importantes zonas turísticas de Mallorca se encuentra en las
amplías bahías del nordeste de la isla: Alcúdia y Pollença. Uno de los
municipios más importantes de la zona es Pollença, popularizada por la
presencia de pintores y artistas. Su puerto, frecuentado por un turismo de
calidad, es uno de los puntos de encuentro más cosmopolita de la isla. La Cala
de San Vicenç y la península de Formentor son lugares de visita imprescindible.ç
Otro núcleo turístico importante de la costa nordeste es Alcúdia, donde llama
especialmente la atención del visitante sus murallas, la ciudad romana de
Pollentia y un anfiteatro en buen estado de conservación. La extensa bahía de
Alcúdía acoge extensas playas y Can Picafort, Son Serra de Marina y la Colònia
de Sant Pere son los más importantes núcleos turísticos de la bahía. En esta
zona se encuentra el parque natural de s'Albufera, uno de los cinco que existen
en Baleares: Mondragó, en Santanyí; sa Dragonera, en Andratx y s'Albufera des
Grau, en Menorca y ses Salines en Ibiza y Formentera.
Menorca es la segunda isla de las Baleares en extensión. A pesar de su
proximidad con Mallorca tiene muchos rasgos diferenciales y propios. Está
situada al nordeste de las Baleares. A diferencia de Mallorca, carece de
grandes alturas. Su principal altura es la montaña de Monte Toro, situada en el
centro de la isla, con sus escasos 357 m.
La costa norte de la isla es principalmente acantilada, con playas de cantos
rodados y arenas rojizas. La costa sur está constituida por los llamados
barrancos: se trata de zonas húmedas que constituyen un mícroclima con fauna y
flora bien característica y totalmente diferenciada del resto de la isla.
A lo largo de toda su geografía se pueden contemplar dos tipos de arquitectura.
Por una parte, las casas totalmente blancas, típicamente mediterráneas y, por
otra, construcciones del más puro estilo inglés, consecuencia de las distintas
etapas de la presencia británica en la isla.
Menorca posee un importante patrimonio arqueológico que la ha convertido casi
en un museo al aire libre. Los tres tipos principales de monumentos
prehistóricos son las navetas de enterramiento, las "taules" y los taiayots.
Las "taules" son las construcciones más emblemáticas sobre cuyo significado los
arqueólogos todavía no se han puesto de acuerdo.
Mahón (Maó), capital de la isla, se encuentra situada al fondo de un
extraordinario puerto de 5 km, considerado como uno de los mejores puertos
naturales del Mediterráneo.
Ibiza, que junto a Formentera forman el pequeño archipiélago de las Pítiusas,
es la isla balear que se encuentra geográficamente más próxima a la península.
La ciudad de Ibiza, capital, también toma el nombre popular de Vila. Se
encuentra situada sobre un promontorio que domina todo el puerto. En la parte
alta de la ciudad destaca la silueta de la Catedral y el Castell. En la parte
baja se encuentran los barrios de sa Penya y sa Marina, donde se concentran
gran número de tiendas, restaurantes y comercios de todo tipo que han
convertido esta zona en el centro neurálgico de Ibiza.
A finales de los años sesenta Ibiza se hizo famosa por el movimiento "hippie",
que le otorgó la condición de paraíso contracultural. De este movimiento
perdura su aspecto más festivo y la llamada moda "Ad Lib", que sigue siendo una
de las fuentes de ingresos de la isla y motivo de proyección exterior.
En el litoral de la isla se hallan las playas de Talamanca, Figueretes, platja
d'en Bossa y platja des Cavallet, aunque sin lugar a duda la más famosa que
posee la isla es la amplia playa de ses Salines, conocida por ser la primera
playa nudista de España.
La zona de Santa Eulàría des Riu es otro de los centros turísticos de la isla.
El Puig de Missa preside este pueblo, que cuenta con el único río de Baleares.
Después de Ibiza, Sant Antoní de Portmany es el lugar más turístico y
bullicioso de la isla. En contraposición, la costa norte, conocida como els
Amunts, es prácticamente virgen y apenas cuenta con núcleos habitados. Esa
costa es escarpada y tiene pocas vías de acceso.
Formentera, considerada por algunos como el último reducto paradisíaco del
Mediterráneo, es sólo accesible en barco desde Ibiza. Es una pequeña isla de
apenas 80 km cuadrados, separada de Ibiza por unos 18 km. Aparte de dos
pequeños promontorios rocosos de La Mola y el Cap de Barbaría, es prácticamente
llana y con un único municipio, Sant Francesc de Formentera.
Debido a sus pequeñas dimensiones y amplios arenales, Formentera goza de un
importante interés para los turistas que persiguen lejanía y tranquilidad.
Afortunadamente, ha registrado un crecimiento equilibrado con el entorno y los
propios recursos y entre modernidad y tradición.
Fuente: Secretaría de Estado de
Comercio y Turismo de España |