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Barcelona se ha convertido en los últimos años en un destino turístico de
primer orden, es además una ciudad donde la oferta cultural, lúdica,
gastronómica y arquitectónica es muy amplia y donde se hace imprescindible
planificar muy bien la visita para sacar el máximo de provecho a su estadía.
No hay un lugar mejor para conocer Barcelona que La Rambla, una avenida
bulliciosa, famosa por los vivos colores de sus puestos de flores.
Barcelona es la ciudad de los prodigios. El casco antiguo, formado por el
Barrio Gótico y los barrios de la Ribera y el Raval, famoso por sus monumentos
históricos, sus calles estrechas y su ambiente bohemio, es un lugar ideal para
caminar.
Un paseo a través del laberinto de calles antiguas es esencial para comprender
los diferentes periodos de la historia de Barcelona y admirar sus mejores
monumentos: atisbos de la muralla romana entre edificios góticos bien
conservados, restos del barrio judío, testimonios de la expansión industrial
del siglo XIX y del diseño del siglo XX. Los músicos en las calles medievales
ofrecen el acompañamiento perfecto.
Barcelona también posee la mayor muestra de arquitectura modernista que se
pueda encontrar: un verdadero museo al aire libre. La mayoría de los edificios,
construidos en este singular estilo, se encuentran en el Eixample, un área
proyectada en 1860 por el ingeniero Ildefons Cerdà que constituye un modelo de
ordenación urbana único en Europa. La Sagrada Familia, la Casa Batlló, la Casa
Amatller y la Casa Milà son algunos ejemplos.
Barcelona es la única capital europea que dispone de más de cuatro kilómetros
de playas donde disfrutar de los más modernos equipamientos. Una playa que
tiene muy cerca lugares de interés histórico y cultural, y que abre al mar una
ciudad moderna y cosmopolita. Hoy por hoy, el Puerto Olímpico y el Port Vell
son uno de los principales puntos de encuentro, con numerosos bares,
restaurantes, tiendas y áreas de ocio.
Ya sea a pie, en bicicleta o en autobús, no puede perderse los siguientes
puntos de interés:
Gran Teatre del Liceu - Reconstruido después del devastador incendio de 1994,
mantiene el espíritu del Liceu de siempre y la comodidad, la eficacia, la
capacidad escenográfica y las medidas de seguridad de los teatros de ópera más
modernos del mundo.
Catedral - Se empezó a construir a finales del siglo XIII y se acabó 6 siglos
después. La parte más antigua es la puerta de Sant Iu y la fachada principal se
concluyó en 1890. Destaca el altar principal, el campanario y el claustro
(siglo XV), los bancos del coro, el púlpito, la cripta de Santa Eulalia y la
puerta de la Piedad.
El edificio gótico se encuentra donde antes había una basílica paleocristiana
de la que solo se conserva el baptisterio (destruida en 958), y una románica
consagrada en el año 1058.
Palacio Real de Pedralbes - En estos terrenos cedidos por el Conde Güell se
construyó la residencia real entre 1919 y 1929. La fachada del edificio en
novencista y el interior es una mezcla de estilos. Los jardines se remodelaron
en 1925, conservando la vegetación originaria. Son interesantes el grupo de
esculturas que flanquean el acceso al recinto desde la Av. Diagonal.
La Pedrera - La Casa Milà, La Pedrera, del arquitecto Gaudí es considerada como
una de las grandes muestras del modernismo con su impresionante fachada de
piedra ondulante. Dentro se encuentra Espai Gaudí situado en el desván y en la
terraza con una visión amplia y sugerente de la obra y vida del arquitecto
(1852-1926) mediante maquetas, dibujos, fotografías y audiovisuales.
Fuente: Secretaría de Turismo de España
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