actualizado el
24/11/14

 buscar en el sitio
 servicios
 enlaces
 agregar a favoritos
 recomendá el sitio
 quienes somos
 herramientas
 mapas
 el clima
 horas,medidas &
 distancias
 tipo de cambio
 aeropuertos
 la electricidad
 lista para viajes
 accesos a
 embajadas
 oficinas de turismo &
 cybercafes
 
 notas de viajes 
Copenhague, la joya danesa

Copenhague o København (puerto de los comerciantes) es una urbe peculiar y llena de historia. Designada como capital de Dinamarca desde 1443, es sede de todas las instituciones políticas, financieras, artísticas y la ciudad más grande e importante del país, su población supera hoy el millón de habitantes.

Acogedora y de dimensiones todavía humanas, con un centro histórico que permite pasear agradablemente, posee una gran cantidad de tesoros arquitectónicos, muchos de ellos reflejados en sus estatuas, fuentes y campanarios, donde predominan armónicas construcciones bajas.

La ciudad cuenta con fascinantes castillos, museos, galerías de arte y viejas iglesias que, por su belleza y cultura, vale la pena visitar. Por la noche encontrará una activa vida en bares, cafés, discotecas y clubes nocturnos, algunos de los cuales permanecen abiertos hasta las ocho de la mañana.

Copenhague tiene el tamaño perfecto para descubrirla a pie, las calles están bien señalizadas, sus habitantes son extrovertidos y amigables, o si lo prefiere, puede hacer uso de la excelente red de transporte público. Algunos de los sitios que no puede dejar de ver son:

La pequeña escultura de bronce conocida como La Sirenita, obra de E. Eriksen, que contempla el mar desde Langelinie, dentro del parque de Kastellet, es sin dudas el símbolo más famoso de la ciudad. Aunque los depósitos portuarios situados en su entorno probablemente desdibujen la imagen que esperaba encontrar, igual es una obligación visitarla.

A poca distancia se encuentra el Palacio Amalienborg, residencia real desde 1794, que comprende cuatro palacios idénticos de estilo rococó y es uno de los más bonitos de Europa. Acuden muchos turistas, sobre todo al mediodía, para ver la ceremonia del cambio de guardia.

En el centro de la ciudad está el Ayuntamiento o Radhus (1905), mezcla de estilo nórdico e italiano en el que destaca su Reloj Mundial de Jens Olsen, singular aparato dotado de un mecanismo de reloj astronómico. Desde la torre es posible apreciar una hermosa vista panorámica de la ciudad.

Según sus tiempos y gustos incluya en su recorrido la Fuente de Gefion (diosa mitológica), la Frederiks Kirke (iglesia de mármol), en la que destacan las estatuas de los doce apóstoles en la cúpula, la Iglesia Ortodoxa Rusa Alexander Newskij de cúpulas doradas y la torre circular Rundetarn, construida por Christian IV en 1642, cuyo mirador de 35 m de altura le dará otra chance de tomar buenas panorámicas de la ciudad.

El Castillo de Rosenborg fue construido por el rey Christian IV, es de estilo renacentista holandés y en él se exponen las joyas de la corona y colecciones de porcelanas de los siglos XVII y XIX. El lugar está rodeado por un gran parque público muy frecuentado por los daneses. Desde aquí puede acercarse hasta el Jardín Botánico y pasear por el interior de esta estructura llena de plantas tropicales.

Un recorrido por las márgenes del pintoresco Canal Nyhavn, antes usado por los mercaderes para llevar sus productos hasta el centro de la ciudad, y hoy bordeadas por edificios restaurados en cuyos cafés numerosos parroquianos se reúnen para beber cerveza en cubos. Vale la pena conocer la calle Stroget, una calle peatonal con arquitectura del siglo pasado, con tiendas y comercios muy populares y concurridos.

El Museo Nacional (Nationalmuseet) exhibe colecciones de objetos arqueológicos de todos los tiempos, incluida la época de los Vikingos, haciendo posible formarse una idea de los orígenes del pueblo danés. El Castillo Christianborg que alberga al parlamento y el Palacio de Charlottenborg, construcción barroca holandesa del siglo XVII, que sirve de sede para la Academia Real de las Artes y ofrece exposiciones de arquitectura y arte contemporáneo, son para tener presente.

En Tivoli encontrará una mezcla de feria, parque de atracciones, con escenarios para espectáculos musicales y circenses, y un conjunto de restaurantes de muy diversas clases. Divertido durante el día y mágico por la noche, es más concurrido de jueves a sábados.

Y si todavía le queda tiempo y ganas de seguir paseando, además de numerosos museos y galerías de arte, puede acercarse hasta el Acuario, con una gran variedad de peces, el Parque Zoológico o hacer una visita guiada por la mundialmente conocida cervecería Carlsberg.

Cuando prepare su viaje a Copenhague tenga presente que sus ciudadanos están siempre dispuestos a dar la bienvenida al visitante y … bueno no se olvide de llevar un buen sweter, porque incluso en verano las temperaturas son frías.


Autor: Elena S. Persson. Fuente: Revista Ulises


(click en las fotos)