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Costa Rica, localizada en el extremo meridional de Centroamérica, es un mundo
de magia donde deslumbrantes playas se funden con frondosas selvas y volcanes
palpitantes y donde la hospitalidad de los “ticos” (sus habitantes) no dejará
de sorprenderlo.
Este cautivante paraíso tiene una superficie de poco más de 51 mil kilómetros
cuadrados y una población que supera los 3,9 millones de habitantes. La
diversidad natural de su geografía se hace extensiva a su gente, la que convive
en pacífica armonía sin distinción de credos ni razas.
San José, fundada en 1737, es la capital y sin dudas la ciudad más cosmopolita
del país. Tiene una excelente infraestructura para alojarse, muchos
restaurantes de buen nivel internacional, cines, teatros, discotecas y gran
cantidad de locales comerciales. La ciudad dispone de aeropuerto internacional
y una completa red vial que la conecta con el resto del país.
Entre los sitios de interés turísticos figuran el Teatro Nacional (1890) con
una rica oferta de conciertos, ópera, ballet y teatro, el Mercado Central,
rincón de aromas y productos para los sentidos, la Catedral de estilo moderno,
el edificio de la Asamblea Legislativa, la Biblioteca Nacional y la Fábrica
Nacional de Licores.
Una recorrida por el Museo Nacional le permitirá apreciar su excelente
colección de arqueología, piezas de jade y oro, arte y muebles coloniales. La
Galería de Arte Contemporáneo, el Museo de Oro Precolombino, el Museo de Arte
Costarricense y el Museo de Jade, completan este rubro.
Otros lugares para conocer son el Zoológico, el Serpentario y los parques
Morazán, Nacional, Central y España.
A lo largo de sus costas puede alternar entre las playas de arenas blancas y
serenas aguas transparentes del Mar Caribe, o las más extensas y con olas
ideales para el surf del Océano Pacífico.
Algunas de sus playas son el sitio elegido por miles de tortugas marinas para
su desove anual. Las más conocidas son Tortuguero, Playa Grande, Tamarindo,
Ostional y Playa Nancite
Entre las riquezas naturales de Costa Rica merece destacarse su diversidad
biológica que la transforma en un extraordinario refugio de vida silvestre.
Tiene un gran numero de Parques Nacionales y Reservas celosamente cuidados y
con una fascinante variedad de flora y fauna.
Esta conciencia de preservación de los recursos naturales permite apreciar una
increíble diversidad de árboles, plantas y flores tropicales, más de 6000
especies de mariposas y una gran variedad de aves, reptiles, peces y mamíferos.
Estas reservas formadas por húmedas selvas, bosques tropicales, pantanos y
manglares, constituyen el hábitat ideal de tucanes, venados, osos perezosos y
hormigueros, monos, jaguares, ocelotes y pumas.
Otro atractivo de Costa Rica son sus volcanes. Sin dudas el Volcán Arenal es el
más famosos de todos. En 1968 “despertó”
arrasando todo lo que se encontraba a
su alrededor, desde entonces mantiene una actividad constante con erupciones de
lava que son un verdadero espectáculo y atraen la atención de turistas,
vulcanólogos y geólogos por igual.
El aún activo Volcán Poás tiene una enorme hoya de casi 2 km de diámetro y 300
m de profundidad. El Volcán Irazú, también en actividad, ofrece un cautivante
paisaje lunar y también son de singular belleza los escenarios de la zona que
rodea al Volcán Rincón de la Vieja.
Costa Rica es una excelente opción para los deportes y la aventura. Además de
los deportes tradicionales, el menú se completa con rafting, surf, windsurf,
pesca deportiva, kayak, buceo autónomo, mountain bike, navegación a vela, etc.
El rafting es una de las actividades con mayor crecimiento en los últimos años,
con el equipamiento adecuado y bajo la atenta supervisión de profesionales es
posible practicarlo sin ningún tipo de riesgo. Los ríos Reventazón, Pacuare,
General y Corobicí son los más recorridos.
Las olas de la costa del Pacífico y la agradable temperatura de sus aguas
atraen a miles de aficionados al surf provenientes de todo el mundo. Entre las
playas más populares del Pacífico se destacan: Naranjo, Grande, Negra y
Langosta al norte, Boca Barranca, Caldera, Hermosa y Escondida en la zona
central, y Manuel Antonio, Dominical y Pavones al sur.
La regularidad e intensidad del viento hacen del lago del Arenal, a 1700 m de
altura, un sitio con reconocimiento mundial entre los amantes del windsurf.
La abundancia de atunes, tiburones, meros y una gran variedad de peces
tropicales de arrecife confirman a la pesca deportiva como una opción que
brindará resultados satisfactorios. La geografía de mares y ríos ofrece
escenarios interesantes para la navegación en kayak.
Para sentir la naturaleza no hay nada como una excursión que combina una
caminata por el bosque con una bajada tirolesa que, arneses de seguridad
mediante, le permitirán “volar” sobre la copa de los árboles.
Gracias a una industria turística en constante crecimiento es posible encontrar
alojamiento de todos los niveles, desde resorts 5 estrellas hasta económicos
albergues. En cuanto a la comida, además de la cocina internacional podrá
degustar algunos platillos típicos como el Gallo Pinto, el Arroz con Pollo y
Frijoles, la Sopa Negra de Frijoles con Huevo y las famosas empanadas de Maíz
rellenas.
Entre los recuerdos que podrá adquirir tenga en cuenta las réplicas de objetos
precolombinos, las tallas de madera, los objetos de cerámica, los artículos de
cuero, la joyería, la cestería y por supuesto las famosas carretas
tradicionales costarricenses.
En definitiva en Costa Rica descubrirá un destino único, que ofrece la mayor
concentración de riqueza biológica que país alguno pueda ofrecer, que a las
bellezas naturales de sus playas, bosques, ríos y volcanes, suma la amabilidad
de un pueblo pacífico que lo hará sentir como en su casa y transforman su
estadía en una experiencia que recordará con afecto.
Autor: Eduardo Quijano |