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Capital histórica y sede del nuevo parlamento, Edimburgo es
una ciudad cosmopolita y de gran tradición cultural, sus cuestas empedradas han
sido escenario de intrigas palaciegas, mitos románticos y héroes orgullosos.
Circundada por una costa pintoresca y la variada campiña de los Lothians,
Edimburgo está enclavada entre las colinas Pentland al sur y las aguas del
estuario del Forth al norte, lo que le confiere una vista sorprendente. Los
Lothians es una región con numerosas ciudades y bellos paisajes.
Situada en la cima de un rocoso peñasco de basalto, con tan solo 1500 m de
largo por 300 m de ancho, el aspecto medieval de la Old Town y sus laberínticas
callejuelas contrasta con la elegancia gregoriana de la New Town desplegada a
sus pies. Edimburgo es sinónimo de castillos y edificios antiguos, hermosos
paisajes, importantes celebraciones culturales y atención y hospitalidad.
Los visitantes podrán encontrar todo tipo de hospedaje: lujosos hoteles,
alojamientos "bed and breakfast", casas de huéspedes y módicas pensiones.
Completan esta oferta una gran variedad de restaurantes, bares y pubs, museos y
galerías de arte, y numerosas salas para todo tipo de espectáculos (música,
teatro, etc.).
Asimismo dispondrá de abundante información de orientación al turista (guías,
mapas, etc.). Es recomendable reservar alojamiento con bastante anticipación en
la época de festivales (agosto y septiembre).
La New Town o ciudad nueva tiene más de 200 años, es la imagen de la moderna
Edimburgo y el centro de la vida comercial y financiera, y alberga las oficinas
de importantes bancos y empresas y es sede lujosas tiendas y comercios.
Su trazado se debe a la visión de G. Drummond. En 1776 se seleccionó el plano
de J. Craig que incluía la George Street y sus plazas, y las calles Princess,
Queen, Thistle y Rose. Es realmente destacable el conjunto de avenidas, calles
en semicírculo, parques, plazas y glorietas que conforman el trazado de la
ciudad nueva. Muy interesante puede resultar un paseo por el Royal Botanic
Garden o el puerto de Leith.
La National Gallery of Scotland alberga una variada muestra de pintura y
artistas, en la que destacan obras de Rembrandt, Degás, Monet, Tiziano y
Velázquez entre otros. Otras galerías que vale la pena visitar son la National
Portrait Gallery (construido a imagen del Palacio de Justicia de Venecia), la
National Gallery of Modern Art, y por supuesto el Whisky Heritage Centre. Si de
iglesias se trata no se puede pasar por alto la St. Patrick´s Catholic Church.
Indudablemente el castillo de Edimburgo, sede de las Joyas de la Corona
Escocesa, es el punto de mayor concurrencia turística del casco antiguo. Ello
se debe a su imponente arquitectura, el rico pasado que ostenta y unas vistas
panorámicas incomparables desde sus torres y terrazas.
Sus muros de granito son mudos testigos de sitios y batallas contra ingleses y
normandos, las que en parte se reflejan en las pinturas expuestas en sus
salones. También alberga la capilla St. Margaret, el edificio más antiguo de la
ciudad, fue construida en el año 1090.
Desde el castillo la High Street Canongate, popularmente conocida como la Royal
Mile, la calle más transitada de la ciudad, baja majestuosamente adornada de
construcciones históricas, repleta de pubs y comercios ofreciendo las
tradicionales kilts (polleras escocesas).
Caminar por la zona adyacente le permitirá descubrir muchos rincones
interesantes. En nuestro trayecto por la Royal Mile encontraremos la iglesia de
St. Giles, y su majestuoso órgano, como así también la cercana Parliament House
(poder judicial).
Es inevitable no admirar el palacio Holyroodhouse, residencia oficial de la
reina de Escocia, cuyos salones han presenciado importantes momentos de la
historia escocesa, parte de los cuales han quedado reflejados en los retratos,
pinturas y tapices que es posible apreciar en sus interiores.
Otros sitios de interés turístico que conviene tener presente cuando visite la
ciudad son el Royal Museum of Scotland, que relata la historia completa del
país, el Castillo de Craigmillar (siglo XV), el puente George IV y la
Universidad de Edimburgo.-
Autor: Elena S. Persson. Fuente:
Revista Ulises |