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La caprichosa naturaleza de sus nueve bahías interconectadas,
sus arenas suaves y doradas le otorgan a Huatulco una belleza única que
conquista con sólo verlas, donde la práctica de los deportes acuáticos se
convierte en una experiencia difícil de rechazar al encontrarse frente a estas
emociones.
Una vez ahí y gracias al escenario formado por la naturaleza casi virgen y las
más avanzadas instalaciones hoteleras es probable que quiera jugar al tenis,
voleibol de playa o golf.
La gran infraestructura turística construida en el seno de una frondosa selva,
contrasta con el ambiente provinciano del pintoresco pueblo de pescadores, cuyo
pasado se remonta al siglo XVI; cuando era un puerto armador de barcos.
Los islotes, salientes rocosas y la magia de sus playas conviven en armonía con
el mar para envolver al visitante en el encanto de sus cristalinas aguas,
escenario que evoca al romanticismo y a la diversión en familia.
La comida es un tema que cualquier restaurante en Huatulco domina, gracias a
las diferentes especialidades nacionales e internacionales que se sirven en
cada uno para el deleite de los paladares más exigentes; el ambiente que se
vive en los bares y discotecas es auténtico.
Puerto Escondido, como si realmente estuviera esperando ser conquistado una y
otra vez, ajeno a la civilización, este destino se encuentra sobre las exóticas
costas del pacífico mexicano bendecido por aguas y clima tropical.
En cuanto la piel se siente acariciada por la suavidad de sus playas y envuelta
por la magia del azul intenso del cielo, Puerto Escondido conquista al turista,
eso explica por qué vienen a esconderse de la rutina visitantes provenientes de
todo el mundo, tal vez por todo esto muchos de ellos han llegado para quedarse
acogidos en su cálido ambiente.
La belleza silenciosa de sus arenas captura a los cuerpos que descansan en
ellas, empaparse en sus aguas es entablar contacto directo con la naturaleza;
lugares como Playa Carrizalillo, al norte del pueblo, donde en medio de
paisajes naturales de singular belleza, actualmente se desarrolla un proyecto
urbanístico de primer nivel.
El vertiginoso rompimiento de las olas aumenta el interés por la practica de
los deportes acuáticos como el surf, esquí, el velerismo y el jet esquí entre
otros; incluso se celebra anualmente un torneo internacional de surf, en el que
compiten los máximos exponentes de este intrépido deporte.
El pueblo sirve como base de exploraciones hacia la enigmática Laguna de
Chacahua y a Manialtepec, territorios gobernados por exóticas orquídeas
salvajes, por raras especies de aves y animales acuáticos donde todo es un
testimonio majestuoso de la naturaleza.
Autor: Ron L. Gonzalo |