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Es fácil enamorarse de Jamaica, esta bellísima isla caribeña de poco más de
11.000 km cuadrados y 2,5 millones de habitantes. Sus 240 km de playas
constituyen uno de sus encantos más espectaculares y han servido como escenario
de varias películas famosas. Las vistas, los sonidos, los sabores y el sentido
de Jamaica, son variados y tan vivos como la imaginación.
Los amantes de las compras pueden pasar horas explorando las tiendas libres de
impuestos y los variados mercados de artesanías. Quienes prefieran el mar,
pueden practicar muchos deportes: pesca en aguas profundas, snorkeling, buceo,
esquí acuático, surf, etc. Los golfistas disponen de doce campos de golf. La
isla también es ideal para observar las aves, pues posee una riqueza y variedad
de especímenes exóticos únicos en la región.
Para calmar el hambre, Jamaica tiene sabores para todos los gustos. Pueden
disfrutar de una cena a la luz de las velas, con vista de montañas azules
envueltas en neblina o si desean algo menos formal, prueben los platos
picantes, tipo "jerk," especialidad de la isla. Y para divertirse, no deje de
visitar un club de reggae local.
Kingston, su capital, cuenta entre sus atracciones al Teatro Nacional, la
Compañía Nacional de Danza y el fabuloso Museo de Bob Marley. También tiene
varios lugares para practicar deportes como tenis, esquí acuático y parapente.
Además, cerca de la bahía, hay bonitas playas para bañarse y tomar sol.
Asimismo aquí encontrará algunos de los mejores sitios para cenar y por
supuesto toda la vida nocturna que pueda imaginar.
Negril: donde el sol se pone y el espíritu se enciende. Negril goza de un
ambiente cariñoso, tranquilo y amoroso, con increíbles puestas de sol bañadas
con colores tropicales de oro y rojo y una playa de 12 km de largo semejando
una gran sonrisa.
Es un sitio ideal para recién casados donde es posible hacer buceo autónomo,
montar a caballo, practicar kayak, navegar a vela, correr en jet ski o
simplemente pasear en un ciclomotor alquilado. No deje de visitar la antigua
Whitehall Great House de 400 años, y si de recuerdos se trata, puede comprar
desde sombreros de paja hasta delicados objetos de plata, oro y porcelana.
Montego Bay ofrece algunos de los más escénicos y elegantes lugares para
festejar en la isla y por supuesto lugares para hacer compras libres de
impuestos o artesanías. No deje de hacerse una escapada a Doctor's Cave Beach,
para bañarse en las legendarias aguas curativas o visitar una de las famosas
mansiones. Y por la noche MoBay le ofrece todo el ritmo del reggae, ska, R&B y
dancehalí.
Ocho Ríos, es un lugar vacacional para quienes busquen aventuras románticas. Se
quedará sin aliento al trepar sobre las piedras del río Dunn's y ver cascadas
con caídas de más de 20 m. No se pierda el paseo en balsa de bambú, iluminado
con antorchas en el White River.
Port Antonio, ubicado al este de la isla, es un pueblo de ambiente tranquilo e
ideal para quienes busquen privacidad, donde las montañas se zambullen dentro
del profundo y silencioso mar y las orquídeas salvajes, bananos, helechos y
palmas, marcan sinuosos caminos. Aquí podrá pasear por las aguas teñidas de
añil de La Laguna Azul, trasladarse por ferry a las playas aisladas de Navy
Island, o explorar las cuevas antiguas de Reach Falls, una de las más bonitas
cascadas de Jamaica.
La costa sur, el otro lado de Jamaica, es para quienes sueñan con tierras
vírgenes. Haga un paseo por el pronunciado precipicio Lover's Leap, o visite YS
Falls, un grupo de ocho cascadas espectaculares que borbotean sobre piedras
calizas, y si se anima hasta puede hacer clavados en Milk River Bath, donde se
cree que las aguas termales tienen poderes curativos..
Autor: Margarita Campbell
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