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Desde su descubrimiento en 1501 por Rodrigo De Bastidas, el istmo de Panamá y
principalmente su capital, la ciudad de Panamá, constituye un mosaico de grupos
humanos de casi todas partes del mundo.
La ciudad presenta un mundo lleno de contrastes donde la historia y el
modernismo se fusionan, es así que cuando hablamos de la ciudad de Panamá
debemos hablar de tres ciudades encerradas en el tiempo.
Panamá viejo
A ocho kilómetros del centro de la ciudad moderna, se encuentran las ruinas de
la que fue la primera ciudad de Panamá destruida en 1671, por la codicia del
pirata Henry Morgan, quien la incendió y saqueó. En este viaje por la historia,
podrá apreciar la Catedral De Nuestra Señora de la Asunción que sigue en pie
retando el paso del tiempo.
Otras estructuras que todavía pueden verse son: los conventos de San José, la
Catedral, el Ayuntamiento, el Mercado de Esclavos y el Hospital San Juan de
Dios. Todos estos mudos testimonios de lo que fue llamada la "Reina del
Pacífico". En Panamá viejo también encontrará artesanías en el Mercado Nacional
de Artesanías y Centro Cultural.
Panamá colonial
Caminemos entre callejones y edificios coloniales, ruinas y calles de piedra,
museos e iglesias antiguas, donde convergen tres estilos de construcción:
española, francesa e italiana, que dan como resultado un marco arquitectónico
impresionante donde predominan el estilo francés y neoclásico. En el llamado
"casco viejo", fundado en 1673, podrá apreciar entre otras rarezas el famoso
Arco Chato.
La Catedral Metropolitana en la plaza catedral, Las bóvedas antiguas cárcel
convertidas hoy en galerías de arte, teatro, restaurantes y hasta discotecas,
el Teatro Nacional, el Palacio de Las Garzas o Palacio Presidencial, la Iglesia
de San José con un inmenso altar de oro y muchas más iglesias y museos.
Panamá cosmopolita
No cabe duda que la ciudad de Panamá, con cerca de seiscientos mil habitantes,
aunque pequeña, es una urbe cosmopolita y moderna con altos edificios y cientos
de bancos. La ciudad es un paraíso para el comprador con sus muchos centros
comerciales y tiendas, libres de impuestos, donde pueden encontrarse productos
de todas partes del mundo.
Una experiencia por demás interesante es ir de compras por la Avenida Central,
una de las avenidas comerciales mas grandes convertida en una pintoresca vía
peatonal, adornada con hermosas plantas y bancos para descansar.
En Panamá hay una gran variedad de restaurantes internacionales, además de
comidas típicas y criollas, para satisfacer el paladar mas sofisticado y
exigente.
La vida nocturna es igualmente variada y excitante, discotecas, bares, cafés,
teatros y casinos donde sus ganancias son libres de impuestos. No deje de hacer
un recorrido nocturno por la ciudad abordo de las llamadas "chivitas
parranderas", discotecas rodantes donde al compás de la música conocerá jugosos
detalles de esta hermosa ciudad.
Fuente: Instituto Panameño de Turismo |