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La dramática expansión del transporte aerocomercial y el
incremento geométrico en la cantidad de vuelos, pasajeros y distancias
recorridas, han hecho que viajar en avión, además de ser la forma más rápida,
resulte muchas veces la única y la más conveniente, no obstante esto también ha
puesto de manifiesto el peligro de padecer una embolia pulmonar a causa de una
trombosis venosa profunda.
Esto comenzó a tener difusión masiva a partir de la muerte de una joven inglesa
de 28 años, luego de un vuelo intercontinental de 20 horas. No obstante, la
trombosis venosa profunda afecta principalmente a personas que tienen una
internación prolongada luego de ser sometidas a cirugía.
La trombosis venosa se produce, principalmente, en situaciones en las cuales la
circulación sanguínea por las venas se hace más lenta. Esto ocurre,
frecuentemente, en los miembros inferiores, cuando la persona permanece sentada
o también de pie, durante períodos prolongados, lo cual produce una dificultad
en el retorno de la sangre al corazón, forzando su acumulación en las venas de
las piernas.
Una pobre circulación en la sangre puede ser causa de dificultades
respiratorias, taquicardia, dolores de pecho, pérdida del conocimiento o formar
un coágulo de sangre en el interior de una vena, generalmente en las piernas.
En este último caso los síntomas más comunes son la hinchazón y el dolor en las
mismas, especialmente en las pantorrillas, pero también el trombo de las venas
puede desprenderse y emigrar hacia el pulmón, donde obstruye el paso de la
sangre, provocando la embolia de pulmón, cuyas consecuencias pueden ser
fatales.
Básicamente este problema puede presentarse cuando la falta de movilidad por
períodos prolongados, algo usual en vuelos intercontinentales, sentado varias
horas en las reducidas dimensiones de la butaca de un avión, compromete el
sistema circulatorio.
Conocido como el "síndrome de la clase turista", porque es más frecuente en
pasajeros que viajan en dicha clase, lo que se debe al menor espacio
disponible, tanto de los asientos, como la distancia entre los mismos, que
obliga a estar demasiado tiempo en posturas incómodas.
Toda la industria del sector y fundamentalmente sus dos actores más
importantes, los fabricantes de aeronaves y las líneas aéreas, han tenido una
política de constante expansión en un escenario altamente competitivo.
En tal sentido aumentar la cantidad de pasajeros transportados por avión,
mejora indudablemente la relación costo / beneficio, lo que consigue a cambio
de una disminución en el espacio disponible para cada pasajero.
Otros factores de riesgo que sumados aumentan la predisposición a este cuadro
son la edad, el sobrepeso, el consumo de alcohol y tabaco, la hipertensión, los
tratamientos con estrógenos y anticonceptivos orales, el embarazo, el parto,
padecer enfermedades de la coagulación, operaciones recientes y los
antecedentes cardíacos en general.
Más allá del estado de salud física de cada uno, resulta importante tener
presente los siguientes consejos de la Asociación de Medicina Aeronáutica de
Estados Unidos (ASMA) destinados a prevenir y evitar problemas circulatorios en
vuelos prolongados:
- levantarse regularmente, cada hora, estirarse y caminar un par de vueltas por
los pasillos del avión
- realizar "ejercicios" estando sentado: estirar las
piernas, mover los pies, rotar la cabeza y respirar profundamente
- evitar el consumo de alcohol, té y café, pueden tener
efecto diurético y/o vasodilatador
- usar prendas confortables y holgadas, aflojarse el
cinturón y soltar los cordones del calzado o quitárselos
- no cruzar las piernas y adoptar posturas cómodas y
naturales para sentarse o dormir
- aprovechar todo espacio disponible, incluso asientos
libres, evitando colocar equipaje debajo del asiento delantero pues restringe
los movimientos
- beber bastante agua, antes y durante el vuelo,
contrarresta la deshidratación normal que produce el ambiente seco de la cabina
- tomar una aspirina antes, durante y después de un vuelo
prolongado puede mejorar la circulación. Consulte posibles contraindicaciones
con su médico
Entre las medidas reducir el impacto de este tipo de accidentes, algunas
aerolíneas han elaborado instrucciones orientadas al personal y al pasajero,
llegando incluso a incorporarse advertencias en los pasajes, respecto a la
misma.
Autor: Jorgelina Rosso |