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El Lago Titicaca es el mayor de Sudamérica y el más grande
con la extensión de agua navegable más alta del mundo, tiene 180 km de longitud
por 60 km de ancho y está a una altura de 3.830 m sobre el nivel del mar. Es el
último vestigio de un antiguo mar interior que en otro tiempo cubría buena
parte del Altiplano.
A
una hora de La Paz, a través del Altiplano y bordeando la cordillera Real con
sus picos nevados y su cielo azul se arriba a la villa indígena de pescadores
de Huatajata, lugar de partida para el recorrido de este precioso lago
compartido por Bolivia y Perú.
Huatajata está levantada a orillas del lago y desde allí pueden observarse las
tradicionales balsas de totora mezcladas con embarcaciones más modernas usadas
por pescadores.
También en la orilla sur del lago se asienta la pintoresca villa de Copacabana,
famosa por sus festividades, que con sus casas de adobe y calles empedradas es
destino de peregrinos de todo el país.
Uno de sus mayores atractivos es la Basílica de la Virgen de la Candelaria,
santuario construido entre los siglos XVI y XVII en honor a la Virgen Negra del
Lago. Su estilo arquitectónico es una mezcla de barroco y renacentista,
destacándose el Retablo y el Altar Mayor de plata.
Es interesante acercarse hasta la fuente conocida como el Baño del Inca las
afueras de la villa. En El Tribunal del Inca (Intinkala) es posible apreciar un
hermoso trabajo realizado en la roca, con grandes piedras utilizadas como
pedestales de los ídolos indígenas.
El popular recorrido seguido por los fieles hasta el cerro Calvario con su
mirador le permitirá obtener hermosas panorámicas del lago. También son muy
bonitas las vistas desde la Horca del Inca, un conjunto de rocas que servían de
observatorio astronómico a culturas antiguas.
En el Lago Titicaca se encuentran las islas del Sol y de la Luna, famosas por
su leyenda incaica y por sus ruinas antiguas.
La Isla del Sol, también llamada Isla Titicaca o de los "Pumas Grises", es una
pequeña y hermosa isla, donde desde lo alto de sus cerros, lugar favorito de
turistas y fotógrafos, puede apreciarse una magnifica vista al lago y al
monumental monte nevado Illimani.
En ella los aymarás adoraban a una piedra sagrada con forma de puma, donde,
según se dice se inició la legendaria creación del imperio inca. Allí se
encuentran el Templo del Sol y el Palacio de Picolcayna.
Al sur de la isla están las ruinas del Piko Kaina, cuyos restos más famosos son
las escalinatas de Yumani, y las ruinas de Chincana, en la que destacan las
ruinas del Palacio del Inca. En la isla podrá beber agua sagrada de la Fuente
de la Eterna Juventud.
Al final del recorrido esta la pequeña Isla de la Luna, también llamada Isla de
Coati, con sus casas de adobe, preciosas playas desiertas y donde se encuentran
las ruinas incas en forma de anfiteatro conocidas como Iñak Uyu (Templo de las
Vírgenes del Sol). La isla es un espléndido observatorio desde donde se divisa
el volcán Illampu.
Otras islas muy visitadas son las islas Huyñaymarka, Pariti, Suriqui y Kalahuta,
en las que incluso es posible acampar. Una de las zonas más bellas del lago es
el Estrecho de Tiquina, posiblemente el lugar más hondo del lago con 457 m de
profundidad, en cuyas aguas se refleja la cordillera de Los Andes donde a sus
orillas se enfrentan los pueblos de San Pedro y San Pablo.
En síntesis puede afirmarse que el Lago Titicaca es una verdadera obra maestra
de la naturaleza, donde sin duda es factible disfrutar de una maravilla muy
cerca del cielo.
Autor: Hernando G. Villalba |