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Túnez está situado al norte de Africa y a orillas del
Mediterráneo, tiene una extensión de poco más de 160 mil km cuadrados y su
población de alrededor de 9 millones de habitantes es mayoritariamente de
religión islámica.
Dispone de 1300 km de costas muy variadas, según su situación: las del norte (a
solo 130 km. de Sicilia) son más accidentadas, frescas y verdes, con zonas
boscosas en el interior, mientras que según nos acercamos al sur, las costas
son más suaves.
Los bereberes son el pueblo originario de Túnez, luego a lo largo de los siglos
se mezclaron con gentes de otras procedencias como fenicios, romanos,
bizantinos, árabes u otomanos.
El idioma oficial de Túnez es el árabe, aunque casi todos los tunecinos hablan
francés y son también numerosos los que hablan inglés, sobre todo en las
grandes ciudades y en los centros turísticos.
El clima tunecino se caracteriza por los veranos calurosos en la zona sur,
mientras que en el resto del país son menos tórridos. El invierno es suave, con
algunas lluvias en el norte, que disminuyen según nos dirigimos al sur y al
interior.
Su capital es la antigua ciudad de Túnez que ha conservado su tradición al
mismo tiempo que se ha adaptado a los tiempos modernos. Muestra de esa
tradición es la Medina, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO;
aquí se encuentran los zocos, los palacios, la esencia del Túnez de siempre.
Por otra parte, existe la ciudad moderna, de perfil semejante al de las
ciudades europeas del sur, construida en la parte oriental, fuera de las
murallas y orientada al mar. En esta parte de la ciudad se encuentran los
hoteles más modernos, los bancos, las tiendas de moda y la mayoría de las sedes
de diversas empresas internacionales.
Lugares de interés
Una de las regiones más llamativas de todo Túnez es Matmata. Situada al sur de
Gabes y habitada por tribus bereberes esta insólita región presenta un paisaje
casi irreal y sorprende por sus viviendas subterráneas o excavadas en los
valles.
Las casas son cálidas en invierno y frescas en verano, están construidas en
varios niveles y su mobiliario es muy austero. Bajando por una especie de
túnel, se llega a un pozo circular, en torno al cual se han ido excavando las
salas y los depósitos para el grano. Actualmente se han construido hoteles y
alojamientos para turistas siguiendo esta peculiar forma de vivienda.
La isla de Djerba con 128 kilómetros de playas tiene numerosos centros
turísticos y destaca por su vegetación: palmeras, huertos, olivares y árboles
frutales. Llaman la atención sus más de 200 mezquitas, sus típicas casas y el
espectáculo natural de las bandadas de flamencos de Ras el R'Mel.
Otro sitio para conocer es el inmenso desierto de sal llamado Chott (antiguo
lago desecado por el sol), cuya superficie está formada por infinidad de
cristales que forman una gruesa capa de sal.
Entre las características naturales de Túnez destacan sus oasis que constituyen
el milagro del agua en el desierto, islas de verdor en medio de las arenas,
pobladas por multitud de palmeras. En ellos se ha concentrado buena parte de la
población del desierto que encuentra allí sombra, agua y tierra fértil.
También hay oasis en lo más alto de las montañas donde las palmeras crecen
entre las rocas y la economía se basa en la recolección de dátiles.
Fuente: Marisol Martinez |